Knockemstiff

19,90

Sinopsis

Bienvenidos a Knockemstiff, Ohio, una hondonada en medio de ninguna parte a la que a duras penas se puede otorgar la categoría de pueblo. Un lugar del que parece imposible huir y en el que la fatalidad, la desidia y la incapacidad de reescribir el propio destino es como si se transmitieran de padres a hijos. Una especie de agujero negro -y real, aunque hoy día el pueblo está prácticamente despoblado- en el que nunca ocurre nada y en el que, sin embargo, ocurre todo. Pero, por encima de cualquier otra cosa, Knockemstiff es -compartiendo cartel con la galería de personajes más descorazonadora que uno pueda imaginar- el protagonista omnipresente de esta colección de relatos plagados tanto de desazón como de un oscuro sentido del humor.

Heredero de McCarthy, Faulkner y Flannery O’Connor, y con el lenguaje cinematográfico de Peckinpah , Tarantino y los Cohen, Donald Ray Pollock ya se ha consolidado como uno de los grandes de la literatura norteamericana actual.

¿Por qué te lo recomendamos?

La colección de relatos cargados de realidad, violencia y un oscuro y magistral sentido del humor, que aupó a Donald Ray Pollock a la primera línea del panorama literario.

«Uno de los mejores libros que leerán jamás.»

Kiko Amat

Ficha técnica

Autor/a: Donald Ray Pollock
Editorial: Literatura Random House
ISBN: 9788439732440
Encuadernación: Tapa blanda
Nº Páginas: 224
Año edición: 2017
Traductor/a: Javier Calvo
Idioma: Castellano

Sobre el/la autor/a

Donald Ray Pollock nació en 1954 y creció en Knockemstiff, Ohio, escenario de este primer y celebrado libro de relatos. Durante más de treinta años trabajó como peón en la fábrica de papel Mead Paper Mill, hasta que decidió apuntarse a un programa de escritura creativa en la Universidad de Ohio, del que se graduó a los cincuenta y cinco años. Los relatos de Knockemstiff (2008) y su primera novela, El diablo a todas horas (2011), fueron unánimemente aclamados por la crítica y traducidos a varios idiomas. En 2009 le concedieron el PEN/Robert W. Bingham Prize y en 2012 fue becado con el Guggenheim Fellowship.