Esta nueva novela con Armand Gamache como protagonista tiene como las anteriores el interés de una trama bien construida y unos personajes creíbles, frágiles, pero dispuestos a esforzarse y resistir, policías con dudas, vecinos de un pequeño pueblo curiosos y, en algunos casos, divertidos, que son ya familiares para los lectores habituales de la serie. La trama, como en las novelas anteriores, se desarrolla en la provincia canadiense de Québec, un lugar en el que conviven dos lenguas lo que no parece ser un problema para sus habitantes. En esta novela, además, se actúa
ante la amenaza de gravísimas inundaciones, que en esta zona se dan en primavera, y se enfrentan distintas maneras de tomar decisiones: la de los políticos y la de los técnicos responsables.
Aparece también la influencia de las redes sociales, de los medios de comunicación como telón de fondo de una historia de malos tratos que termina en muerte. La investigación va de las certezas a las dudas que suponen más investigación hasta encontrar la verdad de lo ocurrido. Se agradece que se planteen todas estas cuestione sin moralina y ofreciendo las distintas perspectivas de los diferentes personajes. Una novela de entretenimiento y al mismo tiempo una buena novela. A veces es posible.