Islandia, un cadáver aparece en un glaciar que va menguando a causa del efecto invernadero. El cuerpo es el de un hombre desaparecido hace muchos años. Un caso que se quedó sin resolver, aunque inicialmente se acusó a un hombre que nunca logró recuperarse de su detención y de las sospechas que desde entonces le persiguieron. Uno de los detectives que llevó el caso se
acaba de jubilar, pero se ve de nuevo involucrado en la investigación. Una investigación especialmente compleja por el tiempo transcurrido: algunos testigos han desaparecido, otros no quieren o no pueden recordar. Poco a poco, gracias al empeño del detective jubilado, que se siente culpable del fracaso inicial, el descubrimiento de lo que ocurrió va abriéndose paso. El método consiste sobre todo en volver a hablar con todos los que se relacionaron con el caso, comparar sus declaraciones, descubrir inconsistencias, mentiras, olvidos, buscar a testigos que nadie interrogó en aquel momento. Insistir, considerar lo que no se tuvo en cuenta, incluso enfrentarse con excompañeros que tomaron el camino más fácil sin tener en cuenta las consecuencias… La verdad acaba apareciendo, aunque sea demasiado tarde. El paisaje islandés, el frío, la larga oscuridad y una sociedad muy distinta a la nuestra en muchos aspectos le dan un interés añadido a esta trama.