Que una editorial resista 20 años siempre es y será una buena noticia. Que lo haga creando un catálogo diverso, de notable coherencia y calidad, es motivo de gran celebración. Durante estas dos décadas, Libros del Asteroide ha demostrado que se puede triunfar teniendo una sola colección, eso sí, tiene que estar totalmente comprometida con los buenos lectores, esos que no buscan clasificaciones, tendencias ni modas, sino más bien un buen libro. Es decir, y aunque suene muy tópico, ser más fiel a la literatura que al mercado.
Luis Solano, su director, ha conseguido crear un catálogo sólido, pero refinado y bien madurado. Veinte años trabajando para dar a conocer desde clásicos contemporáneos que merecían una segunda vida, hasta jóvenes talentos con voces necesarias, singulares y conmovedoras.
En 2008, Libros del Asteroide recibió el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural que concede anualmente el Ministerio de Cultura, lo que supuso un merecido reconocimiento bien recibido por todo el sector.
Libros del Asteroide ha hecho de la literatura un acto de descubrimiento y de resistencia. Entre sus títulos fundamentales se encuentra Claus y Lucas, de Agota Kristof, una trilogía ya imprescindible que explora la infancia en tiempos de guerra con una crudeza inolvidable, convirtiendo la experiencia personal del exilio en una fábula perturbadora sobre la identidad y la supervivencia.
Con En lugar seguro, de Wallace Stegner, la editorial dio a conocer a un autor extraordinario que retrató como pocos las complejidades de la amistad, el paso del tiempo y las contradicciones del alma humana, en la Norteamérica del siglo XX.
Duelo, de Eduardo Halfon, es una muestra del otro extremo del espectro: literatura breve, íntima, contenida, pero llena de resonancias. Una indagación en la memoria familiar, en la muerte y en el acto mismo de narrar, escrita con una elegancia que emociona.
Rescatada del olvido, Cuatro hermanas, de Jetta Carleton, representa ese tipo de joyas que Libros del Asteroide ha sabido devolver a la conversación literaria. Una única novela publicada en vida, en la que el tiempo, la familia y los afectos se entretejen con una sensibilidad que trasciende generaciones.
No me acuerdo de nada, de Nora Ephron, es una celebración del ingenio, la ironía y la inteligencia femenina. En estos textos, breves pero intensos, Ephron nos ofrece su mirada afilada sobre el amor, la vejez, la cultura pop y el feminismo con una sinceridad desarmante y un humor implacable.
Y en el terreno de la narrativa actual en español, Los días perfectos, de Jacobo Bergareche, da voz a una generación que revisa el amor, el deseo y el desgaste emocional desde la madurez. Una novela divertida, sincera y certera que demuestra que también lo íntimo puede ser universal.
Con esta selección de títulos queremos hacer constar desde la Llibrería Ramon Llull la estupenda labor de esta editorial, porque veinte años si es algo, y Luis Solano y todo el equipo de Libros del Asteroide lo han demostrado con creces.
Feliz aniversario. Por veinte años más de grandes lecturas.